Entre ensayo y ensayo del teatro, los domingos me escapo a mirar un marcador, una pista de atletismo o unos caballos que corren más rápido que yo con la quiniela. Esta es mi lista de rincones madrileños donde el deporte se mira con la misma devoción que un buen vinilo, cada uno con su liturgia y su público. ¿Que no te va el fútbol? Aun así, acércate, que el ambiente siempre merece la entrada.