Una lista de libros con los que ando desde hace años, releídos entre ensayo y ensayo, con el ruido de Lavapiés de fondo y algún vinilo girando de propina. No son los más vendidos ni los más citados en las tertulias de postín, son los que me han acompañado y me acompañan. ¿Se le puede pedir más a un libro?
El Madrid de posguerra retratado sin anestesia, con ese Café de Doña Rosa que podría estar en cualquier esquina de mi barrio. ¿Hay forma más castiza de entender esta ciudad que a través de sus bares?
El esperpento inventado para retratarnos a nosotros mismos, deformados y reales a la vez. Lo releo cada vez que salgo de un ensayo y me pregunto si el teatro ha cambiado tanto como parece.
Grandes vuelve a hacer de Madrid un personaje coral, esta vez en plena crisis del 2008. Una vecina de verdad escribiendo vecinos de mentira que parecen de verdad, ¿qué más se puede pedir?